¿Cómo funciona el ABS en los coches de gasolina?
En los coches tradicionales, cuando el conductor pisa el freno, esta fuerza se transmite mediante aceite hidráulico a la pinza de freno, obligando a las pastillas a apretar firmemente el disco para desacelerar. El ABS ahora controla la velocidad de rotación de la rueda. Si detecta que la rueda corre el riesgo de bloquearse, el ABS libera rápidamente el freno y lo aprieta continuamente en una fracción de segundo para mantener la tracción, lo que ayuda a detener el coche de forma segura sin perder el control.
ABS en vehículos eléctricos e híbridos
A diferencia de los coches de gasolina, los coches eléctricos/híbridos cuentan con frenado regenerativo. Al desacelerar, el motor eléctrico invierte su dirección, actuando como generador para recuperar energía de la batería, a la vez que crea resistencia para ayudar al coche a reducir la velocidad.

La ECU coordina en paralelo el frenado regenerativo y el frenado mecánico. En frenadas suaves o cuando la batería aún tiene carga, el sistema prioriza el frenado regenerativo para desacelerar y cargar la batería. Por el contrario, al frenar bruscamente, conducir despacio o con la batería llena, el frenado mecánico asume el control.
En una situación de emergencia, ambos sistemas pueden funcionar conjuntamente. Si existe riesgo de bloqueo de las ruedas, el ABS intervendrá: reducirá la fuerza del frenado regenerativo y ajustará la presión hidráulica para mantener la estabilidad del vehículo.

Así, el ABS en los vehículos eléctricos sigue siendo el mismo en principio pero tiene la tarea añadida de coordinarse con el frenado regenerativo para optimizar tanto la seguridad como la eficiencia energética.
Diferencia en el desgaste de las pastillas de freno
Un punto a destacar es que las pastillas de freno de los vehículos eléctricos no se desgastan con tanta regularidad como las de los vehículos de gasolina.
En concreto, en los vehículos eléctricos FWD (tracción delantera), el motor eléctrico delantero asumirá la mayor parte del frenado regenerativo, por lo que las pastillas delanteras se desgastan menos, mientras que las traseras se desgastan más rápido.

En los vehículos eléctricos con tracción trasera (RWD), la fuerza de frenado regenerativo se concentra en las ruedas traseras, por lo que las pastillas traseras son más duraderas, mientras que las delanteras deben esforzarse más al frenar mecánicamente. En los vehículos eléctricos con tracción en las cuatro ruedas (AWD), la fuerza de frenado se distribuye de forma más uniforme, aunque esto depende de cómo la ajuste el fabricante.
En los vehículos de gasolina/diésel, las pastillas de freno delanteras tienden a desgastarse más rápido porque el peso del vehículo se transfiere al eje delantero al frenar. Sin embargo, en los vehículos eléctricos, la diferencia puede revertirse, lo que hace que la inspección y el mantenimiento de los frenos sean más importantes.
Fuente: https://khoahocdoisong.vn/he-thong-branh-abs-tren-oto-dien-khac-gi-so-voi-xe-xang-post2149047533.html
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