Amorim acaba de perder la Carabao Cup. |
Para Rubén Amorim, esta derrota fue como otra puñalada en una silla ya de por sí inestable. Pero más allá del resultado, lo que queda es la sensación: que el Manchester United se está convirtiendo en una farsa sin fin, donde cada caída se magnifica en risas.
La tragedia de un sueño de reconstrucción
Amorim llegó a Old Trafford con la misión de redefinir la identidad del club. Durante la última década, los Diablos Rojos han sido ridiculizados por su falta de rumbo, su falta de estructura y su gasto a ciegas. Amorim era diferente: aportó un marco táctico claro, un plan de fichajes coherente y la convicción de que el club podía reconstruirse desde cero.
Pero la paradoja es que precisamente lo que alguna vez le faltó al United —identidad y estructura— ahora está siendo atacado. Se dice que Amorim es demasiado obstinado con el 3-4-3, demasiado dogmático, demasiado ciego a la realidad. Y la derrota ante Grimsby solo avivó las dudas.
Lo irónico es que, si se observa con atención, el Manchester United de Amorim no es del todo malo. En sus dos primeros partidos de la Premier League, el equipo ha estado preciso en ocasiones, creando ocasiones, pero es solo la falta de confianza y los errores individuales los que han hecho que los resultados se les escapen de las manos.
Pero los detalles ya no son valiosos. En un ecosistema mediático ávido de contenido, el Manchester United existe como mero entretenimiento.
Amorim enfrenta una ola de críticas por parte de los fanáticos. |
Un entrenador agachado en la banda, con una pizarra magnética en la mano y zapatillas deportivas —nada gracioso— también puede convertirse en objeto de burla. Amorim se convierte en un "fanático", un "proyecto desperdiciado", un "experimento fallido". Es fácil pasar por alto que solo ha tenido 10 meses y dos ventanas de fichajes para corregir años de errores.
La máquina gigante se traga toda esperanza
La mayor tragedia del Manchester United no es Grimsby ni Amorim, sino su estructura corrupta. El club se ha convertido en una "industria de contenidos": cada derrota es un vídeo viral, cada decisión equivocada, un festín satírico.
Tras una década de desilusión, la afición ha ido perdiendo la fe. Old Trafford ya no es el "teatro de los sueños", sino el "teatro del absurdo".
En tal contexto, cualquier intento de reconstrucción es como arrastrar un barco de vapor por la selva: desesperanzado, absurdo, pero inquietante. Amorim es como el personaje de Fitzcarraldo en la película clásica: consciente de que persigue un objetivo imposible, pero decidido a llegar hasta el final.
MU fue eliminado humillantemente de la Copa Carabao. |
Amorim podría ser despedido pronto, y el United podría sumergirse en un ciclo interminable de "reconstrucción" con otro entrenador. Pero si lo vemos desde otra perspectiva, podría ser la última "verdadera" que quede en Old Trafford: alguien que aún lo vea como un club de fútbol, en lugar de una máquina de imprimir dinero, un canal publicitario o un objeto de sátira.
En un mundo donde toda esperanza se ve sofocada por las vides del cinismo y el fango del ridículo, es precisamente este compromiso desesperanzado el que resulta piadoso. Amorim puede fracasar, pero ese fracaso también marcará el contraste: un auténtico sueño futbolístico contra una fría maquinaria comercial.
La selva se los tragará, el río vencerá y toda luz se apagará. Sin embargo, Amorim sigue tirando de su barco. Y quizás sea esta desesperanza la que lo convierte en la última imagen que queda de un Manchester United capaz de soñar.
Fuente: https://znews.vn/carabao-cup-phoi-bay-vet-nut-chi-tu-cua-du-an-amorim-post1580798.html
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